Época de tentaciones
Ya estamos en la época en la que pasear por las calles de Valencia es un suplicio. Y no lo digo sólo por los petardos o calles cortadas. El problema es que
la tentación se esconde en cada esquina. Donde menos te lo esperas, te tropiezas con uno de los puestos ambulantes de churros, porras, buñuelos y chocolate que estos días crecen como setas.
Y claro, a ver quién se resiste cuando, antes de la hora de comer, te alcanza el olor. Bueno, esto es una pregunta retórica, porque yo
sí que resisto. Pero, ay, ¡cuánto sufro!
publicado por Anna Blume @
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